Liderazgo con Pensamiento Crítico
- 5 abr 2023
- 31 Min. de lectura
Ser un Líder con Pensamiento Crítico es como ser un maestro de ajedrez, pero en lugar de mover piezas, mueves información para tomar decisiones eficaces. Esto es esencial para el éxito de cualquier organización.
¡Con el Pensamiento Crítico serás capaz de dar jaque mate a cualquier desafío!
Para entender el Liderazgo con Pensamiento Crítico, debemos saber primero que este tipo pensamiento es una habilidad que permite evaluar información de manera objetiva, analítica y reflexiva. Suena exagerado, tal vez, pero es como tener un superpoder de análisis que te ayuda a tomar decisiones informadas y liderar con mayor efectividad.
Y es que, en verdad, en el contexto del liderazgo, el pensamiento crítico es como una capa de protección que te permite enfrentar situaciones complejas con confianza y liderar con mayor efectividad. ¡No es un traje de superhéroe, pero se le parece bastante!
Los líderes que utilizan el Pensamiento Crítico, son capaces de evaluar múltiples perspectivas, analizar datos y estadísticas de manera efectiva, considerar los riesgos y las consecuencias de sus decisiones, y comunicar claramente su proceso de pensamiento y las decisiones tomadas.
¡Son como un grupo de superhéroes, pero en el mundo de los negocios!
¿CÓMO LIDERAR CON PENSAMIENTO CRÍTICO?
Aquí van 10 reflexiones para ayudarte a desarrollar habilidades esenciales para el Liderazgo con Pensamiento Crítico.
Van con un toque de humor, porque si no nos reímos de nosotros mismos, de todas maneras alguien lo hará, je je.

1. AUTOCRÍTICA Y AUTOCONCIENCIA

Siempre busca oportunidades para mejorar tu liderazgo. Para ello, conoce tus fortalezas y debilidades para liderar de manera efectiva. Si no te conoces y te lideras a ti mismo(a), ¿cómo vas a conocer y a liderar a alguien más?
Si no te conoces a ti mismo(a), corres el riesgo de terminar más perdido(a) que un calcetín en la lavadora, ji ji.
Ser un líder con pensamiento crítico no se trata solo de ser el rey o la reina de los datos, sino también de reconocer tus debilidades. Al final del día, todos tenemos áreas de oportunidad. Hasta Iron Man tiene una debilidad por las galletas de chocolate.
Para trabajar la autocrítica y la autoconciencia, aquí hay algunas recomendaciones:
1. Acepta tus errores: Nadie es perfecto y todos nos equivocamos en algún momento. Es importante ser consciente de nuestros errores y aceptarlos para poder aprender de ellos y crecer como líderes.
Por ejemplo, si cometiste un error en una presentación, admítelo y trabaja en mejorar para la próxima vez.
"Acepta tus errores, pero no te pongas en plan drama queen. No eres una telenovela, ¡así que no dramatices demasiado!"
2. Busca retroalimentación: Pide a tu equipo o colegas que te den Pide a tu equipo o colegas que te den retroalimentación sobre tus fortalezas y debilidades como líder. Escucha atentamente y trabaja en mejorar en áreas en las que se te haya señalado una debilidad.
Por ejemplo, si alguien te dice que tienes dificultades para delegar tareas, busca maneras de mejorar en esto.
"Busca retroalimentación, pero no a cualquiera. No vayas a pedirle consejos a tu tío que no ha trabajado en 30 años. Busca a personas que realmente te puedan ayudar".
3. Sé honesto contigo mismo(a): Es importante ser honesto contigo mismo(a) sobre tus habilidades y limitaciones. No te engañes a ti mismo(a) pensando que eres mejor de lo que realmente eres, pero tampoco te subestimes.
Por ejemplo, si sabes que tienes dificultades para manejar el estrés, busca maneras de mejorar en lugar de pretender que no es un problema para ti.
"Sé honesto contigo mismo(a), pero tampoco te critiques demasiado. No es una competencia de quién es más autocrítico".
4. Busca oportunidades de aprendizaje: Nunca dejes de aprender y mejorar como líder. Busca oportunidades de capacitación y desarrollo para mejorar tus habilidades y conocimientos.
Por ejemplo, si quieres mejorar tus habilidades de comunicación, asiste a un taller o curso sobre el tema.
"Busca oportunidades de aprendizaje, pero no te conviertas en un "ratón de biblioteca". La práctica hace al maestro, así que no te quedes sólo con la teoría".
5. Practica la reflexión: Dedica tiempo a reflexionar sobre tus acciones y decisiones como líder. Piensa en lo que salió bien y en lo que podría haberse hecho mejor. Utiliza esta reflexión para aprender y mejorar en el futuro.
Por ejemplo, después de una reunión importante, reflexiona sobre lo que salió bien y en qué podrías haber hecho mejor para la próxima vez.
"Practica la reflexión, pero no te vayas al extremo de convertirte en un filósofo. La reflexión es buena, pero tampoco te quedes pensando todo el día. Alguien tiene que atender el negocio".
6. Busca un mentor: Busca a alguien que admire como líder y pídele que sea tu mentor. Aprende de su experiencia y conocimientos, y utiliza sus consejos para mejorar como líder.
Por ejemplo, si admiras a alguien por su capacidad de motivar a su equipo, pídele consejos sobre cómo hacerlo tú mismo(a).
"Busca un mentor, pero no le pidas que sea tu "yoda" personal. Los mentores son personas que te pueden guiar, no hacer todo por ti".
Recuerda que la autocrítica y la autoconciencia son habilidades que se pueden desarrollar y mejorar con práctica y perseverancia. Si te enfocas en mejorar en estas áreas, podrás liderar con pensamiento crítico y con más confianza y éxito hacia el logro de tus objetivos y metas.
Y, como dijo el sabio: "sólo aquellos que tienen la suficiente autocrítica pueden superarse a sí mismos". Así que prepárate para ser el mejor líder que puedas ser, ¡pero no te tomes demasiado en serio, que el humor también es importante en la vida y el liderazgo!
2. PREGUNTAS

Haz preguntas para asegurarte de comprender completamente la situación y las necesidades de tu equipo y/u organización.
Pregunta con claridad para asegurarte de que no estás en una película de detectives tratando de descifrar un misterio. No queremos que parezca una entrevista de trabajo, pero tampoco una cita a ciegas, ji ji.
Hacer preguntas es la clave para comprender completamente la situación y las necesidades de tu equipo y/u organización. Y como líder, también sabes que hacer preguntas es más difícil que responderlas. Después de todo, nadie quiere sonar como un entrevistador de la CIA en una conversación casual. Pero preguntar es la única forma de obtener información valiosa y tomar decisiones bien informadas.
Aquí hay algunas recomendaciones para hacer preguntas de manera efectiva:
1. Sé claro(a) y directo(a): Las preguntas deben ser claras y directas para obtener información precisa y evitar confusiones.
Por ejemplo, si quieres saber cómo se siente tu equipo con respecto a un proyecto, en lugar de preguntar "¿Qué piensan del proyecto?", pregunta "¿Cómo te sientes con el proyecto y en qué te gustaría mejorar?"
"Recuerda que hacer preguntas no es interrogar a tus empleados. No los pongas en el banquillo de los acusados, ¡a menos que seas el juez y estén en una competencia de karaoke!"
2. Escucha con atención: Presta atención a la respuesta y demuestra interés en lo que la otra persona está diciendo. Haz preguntas de seguimiento para obtener más información o aclarar cualquier malentendido.
Por ejemplo, si alguien menciona que un cliente está insatisfecho, pregúntales "¿Por qué crees que el cliente no está satisfecho? ¿Hay algo específico que podamos hacer para solucionarlo?"
"Escuchar no solo es el acto de escuchar, sino también de mostrar interés en la otra persona. Y si alguna vez necesitas una siesta rápida, haz que alguien te cuente sobre su primer trabajo en el supermercado. Funciona como un encanto".
3. Haz preguntas abiertas: Las preguntas abiertas fomentan respuestas más detalladas y pueden ayudar a descubrir información que quizás no se haya considerado antes.
Por ejemplo, en lugar de preguntar "¿Estás de acuerdo con esta propuesta?", pregunta "¿Cuáles son tus pensamientos y preocupaciones sobre esta propuesta?"
"Las preguntas abiertas son como el GPS de la conversación. Te llevan a lugares que nunca imaginaste, así que prepárate para el viaje".
4. Sé consciente del tono: El tono de voz y la forma en que se hace una pregunta pueden afectar la respuesta que se obtiene. Asegúrate de hacer preguntas de manera respetuosa y considerada.
Por ejemplo, en lugar de preguntar "¿Por qué no se ha completado el proyecto todavía?", pregunta "¿Puedes compartir conmigo las razones por las que el proyecto aún no se ha completado?"
"Recuerda que el tono de voz es como el sazón en la comida, ¡un poco puede mejorar la experiencia, pero demasiado puede arruinar todo el plato!"
5. Usa preguntas como herramientas de aprendizaje: Las preguntas pueden ser una oportunidad para aprender más sobre una situación o persona, y pueden ayudar a mejorar tus habilidades de liderazgo.
Por ejemplo, si un miembro del equipo no entregó un proyecto a tiempo, pregúntales "¿Qué obstáculos encontraste durante el proceso y cómo puedo ayudarte a superarlos en el futuro?"
"Las preguntas no solo te dan información, sino que también pueden ayudarte a crecer y mejorar como líder. Así que no tengas miedo de hacer preguntas, ¡son tus mejores herramientas!"
6. Aprende a leer entre líneas: A veces, las respuestas no son tan claras como nos gustaría. Es importante aprender a leer entre líneas para obtener información adicional y comprender completamente la situación.
Por ejemplo, si alguien dice "No estoy seguro", pregúntales "¿Hay algo que te preocupa o te gustaría discutir?"
"Leer entre líneas es como leer un libro de misterio, ¡nunca sabes lo que encontrarás! Pero si tienes la habilidad de hacerlo, tendrás una ventaja como líder".
Recuerda que hacer preguntas es una habilidad importante para el liderazgo con pensamiento crítico. Si te enfocas en hacer preguntas de manera efectiva, podrás obtener la información necesaria para tomar decisiones informadas y liderar con éxito.
Y si alguna vez necesitas ayuda para recordar la importancia de hacer preguntas, recuerda que las únicas preguntas tontas son las que no se hacen.
3. DATOS

Investiga y revisa los datos, hechos y estadísticas bien soportadas para tomar decisiones informadas.
¡No tomes decisiones con una moneda! Y por favor, no hagas caso a lo que dice la tía famosa en Facebook, Lady Instagram o el bailador de Tiktok, ji ji.
Investigar y revisar datos, hechos y estadísticas bien soportadas es fundamental para tomar decisiones informadas como líder. Es como buscar una aguja en un pajar, solo que en lugar de una aguja, estás buscando información valiosa que te ayudará a tomar las mejores decisiones para tu equipo y organización.
Aquí te dejo algunas recomendaciones para utilizar los datos de manera efectiva:
1. Verifica la fuente de los datos: No todos los datos son creados iguales. Asegúrate de que los datos que estás utilizando provengan de una fuente confiable y respetada.
Por ejemplo, si estás investigando sobre el desempeño de tu equipo, utiliza datos de una fuente confiable y no de la página de Facebook de tu vecino.
"Verifica la fuente de los datos, pero no vayas por la vida como un detective paranoico. No todos son ladrones de datos".
2. Utiliza datos relevantes: Asegúrate de que los datos que estás utilizando sean relevantes para la situación que estás enfrentando. No te confundas con datos que no son importantes y te distraigan de la información valiosa.
Por ejemplo, si estás tomando decisiones sobre una nueva estrategia de ventas, enfócate en datos relevantes sobre las ventas y no en datos irrelevantes como el clima.
"Utiliza datos relevantes, pero no te vuelvas un hater de los datos irrelevantes. Todos los datos merecen amor y respeto".
3. Analiza los datos: No se trata solo de obtener los datos, sino de analizarlos para obtener información valiosa. Asegúrate de entender los datos y las implicaciones que tienen para tu equipo y organización.
Por ejemplo, si estás analizando datos de ventas, asegúrate de entender qué productos están vendiendo mejor y por qué.
"Analiza los datos, pero no los analices hasta la muerte. Los datos no son zombies, no hay necesidad de acabar con ellos".
4. Asegúrate de tener datos completos: No tomes decisiones basadas en datos incompletos. Asegúrate de tener toda la información necesaria antes de tomar una decisión.
Por ejemplo, si estás analizando los resultados de una encuesta, asegúrate de que se hayan incluido todas las respuestas para tener una visión completa de los resultados.
"Asegúrate de tener datos completos y si tienes la posibilidad de obtener más, ¡adelante! No te quedes con ganas de saber más, pero tampoco te obsesiones tratando de obtener información que no existe. No pienses que puedes sacar sangre de una piedra, a menos que seas un vampiro".
5. Considera el contexto: Los datos no existen en un vacío. Asegúrate de considerar el contexto en el que se recopilaron los datos y cómo se relacionan con la situación actual.
Por ejemplo, si estás analizando datos sobre el desempeño de un empleado, asegúrate de considerar el contexto en el que se desempeñó y si hay factores externos que pudieron haber afectado su desempeño.
"Considerar el contexto es como ver una película de época sin entender el contexto histórico. Si no consideras el contexto, podrías terminar sin entender lo que está sucediendo en la trama".
6. Comprende las limitaciones de los datos: Es importante reconocer que los datos no son perfectos y tienen limitaciones. Comprender las limitaciones de los datos te permitirá utilizarlos de manera más efectiva y evitar tomar decisiones basadas en información incompleta o inexacta.
Por ejemplo, si estás analizando datos sobre el desempeño de ventas de tu equipo, asegúrate de comprender las limitaciones de los datos, como el margen de error en las mediciones o los factores externos que pueden influir en el desempeño.
"Comprender las limitaciones de los datos es como tener una relación con alguien con sus defectos y virtudes. Si aceptas las limitaciones de los datos, podrás tener una relación duradera y efectiva con ellos. Pero si esperas que los datos sean perfectos, estarás destinado a estar soltero y tomando decisiones mal informadas".
Los datos son como el helado: deliciosos, pero hay que tener cuidado de no exagerar. Utiliza los datos de manera efectiva y siempre asegúrate de que estén bien soportados y verificados. No te conformes con los primeros datos que encuentres, busca la información de diferentes fuentes y analiza las estadísticas con cuidado.
Practica el pensamiento crítico al evaluar los datos y toma decisiones informadas y bien fundamentadas. Y, por supuesto, no te olvides de disfrutar un buen helado de vez en cuando para mantener el equilibrio.
¡Todo es mejor con un poco de dulce en la vida y en el liderazgo!
4. PERSPECTIVAS

Analiza diferentes puntos de vista y busca entender el por qué detrás de las opiniones y perspectivas. Si no lo haces, ¡corres el riesgo de pensar que eres el dueño de la verdad absoluta!
¡Oh, espera! ¿Le preguntaste a CHAT GPT? Oops! No tiene perspectivas propias, je je.
Tal vez creas que tienes la respuesta correcta todo el tiempo, pero ¡no te equivoques! Todos tenemos perspectivas diferentes y eso es algo que debemos considerar para ser líderes con pensamiento crítico. De lo contrario, terminaremos como un burro con anteojeras, viendo solo una parte de la realidad.
Para ampliar tu perspectiva, aquí te dejo seis recomendaciones:
1. Escucha activamente: Cuando alguien te está hablando, presta atención y escucha lo que dice. No te quedes sólo con lo que quieres escuchar, escucha la perspectiva de la otra persona.
Por ejemplo, si un miembro de tu equipo tiene una idea diferente a la tuya, escucha sus argumentos y trata de entender su punto de vista.
"Escucha activamente de verdad, no solo finjas que estás prestando atención. Tu mente podría estar en la playa y tu cuerpo en la oficina".
2. Practica la empatía: La empatía es la habilidad de comprender y sentir la perspectiva y emociones de los demás. Esto es importante en el liderazgo porque te permite comprender mejor las necesidades y deseos de tu equipo y tomar decisiones más informadas y efectivas.
Por ejemplo, si un miembro de tu equipo está pasando por una situación difícil, trata de ponerte en su lugar y entender cómo se siente para poder apoyarlo de manera efectiva.
"Practica la empatía, pero no te conviertas en un "psicólogo de sofá". La empatía es importante, pero tampoco es tu responsabilidad resolver todos los problemas personales de tu equipo".
3. Pide opinión a otros: Busca la opinión de otras personas, especialmente de aquellos que tienen una perspectiva diferente a la tuya. Considera todas las opiniones y puntos de vista antes de tomar una decisión.
Por ejemplo, si estás decidiendo sobre una estrategia de marketing, pide la opinión de alguien en ventas o servicio al cliente.
"Pide opinión a otros, pero no les pidas consejo a todos. El hombre del clima no necesita saber todo sobre la moda".
4. Busca diversidad: Trata de tener un equipo diverso en términos de género, raza, edad y experiencia. La diversidad te permitirá tener diferentes perspectivas y puntos de vista.
Por ejemplo, si necesitas tomar una decisión sobre un proyecto, asegúrate de tener personas con diferentes habilidades y perspectivas en el equipo.
"Busca diversidad, pero no seas tan inclusivo que termines con un equipo que no sabe trabajar juntos".
5. Aprende de otras culturas: Aprende sobre otras culturas y considera su perspectiva en tus decisiones. La globalización significa que es importante considerar cómo las decisiones afectarán a personas de todo el mundo.
Por ejemplo, si estás lanzando un producto en un mercado extranjero, considera cómo se adaptará a la cultura local.
"Aprende de otras culturas, pero no pretendas ser un experto en todas. Algunas cosas sólo las puede entender alguien que ha crecido allí".
6. Hazte preguntas: Hazte preguntas sobre tus propias perspectivas y considera otras perspectivas en tus respuestas. Cuestiona tus propias creencias y convicciones.
Por ejemplo, si crees que algo es verdad, pregúntate si hay una perspectiva diferente que no estás considerando.
"Hazte preguntas constantemente, pero no te vuelvas loco(a) con tanto cuestionamiento. No querrás parecer un niño(a) de 5 años con todas las preguntas que haces".
Analizar diferentes perspectivas es clave para el liderazgo con pensamiento crítico. Si no lo haces, corres el riesgo de pensar que eres el dueño de la verdad absoluta. Pero no te preocupes, todos hemos estado en esa situación alguna vez.
La clave es no quedarte estancado en una sola perspectiva y estar dispuesto(a) a considerar otras opciones. Recuerda que el liderazgo con pensamiento crítico implica evaluar múltiples perspectivas, analizar datos y estadísticas de manera efectiva, considerar los riesgos y las consecuencias de tus decisiones y comunicar claramente tu proceso de pensamiento.
Y, por supuesto, no te tomes todo tan en serio, ¡un poco de humor siempre viene bien en la vida y en el liderazgo!
5. JUSTICIA

Mantén un enfoque imparcial al tomar decisiones, y no permitas que las emociones o los prejuicios influyan en tu juicio.
Si no lo haces, corres el riesgo de ser más sesgado que una mesa coja en un restaurante. ¿Te ha pasado? Ji ji.
Si eres un líder con pensamiento crítico, la justicia es un valor fundamental en tu toma de decisiones. Es importante mantener un enfoque imparcial al tomar decisiones y no permitir que las emociones o los prejuicios influyan en nuestro juicio. Como líderes, debemos asegurarnos de que nuestras decisiones estén basadas en la evidencia y los hechos, y no en suposiciones o conjeturas. Pero no se trata de ponerte una venda en los ojos y actuar como una estatua de la justicia, ¡no eres Batman! Se trata de ser imparcial y tomar decisiones objetivas basadas en hechos y datos.
Aquí te dejo seis recomendaciones para aplicar la justicia en tu liderazgo:
1. Mantén tu mente abierta: Es importante mantener una mente abierta y considerar diferentes perspectivas al tomar decisiones. Recibe opiniones y puntos de vista de otros antes de tomar una decisión.
Por ejemplo, si estás considerando una nueva estrategia de marketing, pide opiniones de tu equipo de marketing y considera sus puntos de vista antes de tomar una decisión.
"Mantén una mente abierta, pero no te vuelvas loco y consideres todas las alternativas. A veces menos es más".
2. Sé imparcial: Asegúrate de no tomar partido en situaciones donde debes tomar una decisión. Evalúa la información y la situación objetivamente y toma la decisión que sea justa para todas las partes involucradas.
Por ejemplo, si tienes que decidir quién recibe una promoción, asegúrate de evaluar a todos los candidatos de manera justa, sin prejuicios.
"Sé imparcial, pero no te conviertas en un robot sin emociones. A veces un abrazo puede ser justo lo que alguien necesita".
3. Escucha a todas las partes: Es importante escuchar a todas las partes involucradas en una situación antes de tomar una decisión. Esto te ayudará a obtener una perspectiva completa de la situación y a tomar una decisión justa.
Por ejemplo, si tienes que resolver un conflicto entre dos miembros de tu equipo, asegúrate de escuchar a ambos lados de la historia antes de tomar una decisión.
"Escucha a todas las partes, pero no te vayas al extremo de convertirte en un oyente profesional. A veces es mejor simplemente tomar una decisión y seguir adelante".
4. Considera las consecuencias: Antes de tomar una decisión, considera las posibles consecuencias para todas las partes involucradas. Asegúrate de que la decisión tomada no cause más daño que bien.
Por ejemplo, si tienes que despedir a un miembro del equipo, asegúrate de considerar las consecuencias emocionales y financieras tanto para la persona como para la empresa.
"Considera las consecuencias, pero no te conviertas en un adivino. A veces simplemente tienes que tomar una decisión y enfrentar las consecuencias".
5. Sé transparente: Comunica claramente el proceso de pensamiento detrás de tus decisiones para que todos comprendan cómo llegaste a la decisión que tomaste. La transparencia es importante para construir confianza y credibilidad.
Por ejemplo, si decides que es mejor para la empresa hacer un recorte de personal, asegúrate de comunicar claramente los datos y la información que te llevaron a esa decisión.
"Sé transparente, pero no te conviertas en un vendedor de enciclopedias. Comunica la información importante sin abrumar a nadie".
6. Controla tus emociones: Es importante tomar decisiones objetivas y basadas en datos, no en emociones. Asegúrate de separar tus emociones de la situación para tomar una decisión justa.
Por ejemplo, si tienes que tomar una decisión sobre un miembro del equipo que es amigo tuyo, asegúrate de separar tus emociones y evaluar objetivamente la situación.
"Controla tus emociones, pero tampoco te conviertas en un robot. A veces una sonrisa o un abrazo puede ser justo lo que alguien necesita".
Para ser un líder justo, es importante mantener un enfoque imparcial al tomar decisiones y no permitir que las emociones o los prejuicios influyan en tu juicio. Para lograr esto, es recomendable evaluar múltiples perspectivas, analizar datos y estadísticas de manera efectiva, considerar los riesgos y las consecuencias de tus decisiones y comunicar claramente tu proceso de pensamiento y las decisiones tomadas. Con práctica y perseverancia, puedes desarrollar esta habilidad y liderar con justicia, confianza y éxito.
Y recuerda, ¡siempre puedes encontrar un poco de humor en el camino hacia la justicia!
6. DEBATE POSITIVO

Anima a tu equipo a expresar diferentes opiniones y perspectivas en las discusiones para que puedas llegar a una solución informada y bien pensada.
Si no lo haces, corres el riesgo de que tu equipo termine con más silencios incómodos que una cena familiar en la que nadie se lleva bien, je je.
¡No dejes que eso pase, fomenta un ambiente de discusión positiva y enriquecedora!
En un equipo, es común tener opiniones divergentes. Es como una cena familiar, pero sin la tía que siempre insiste en hablar de política. Sin embargo, a diferencia de la cena familiar, en el trabajo es importante tener un debate positivo para llegar a una solución informada y bien pensada. Pero no te preocupes, el debate positivo no es tan difícil de lograr como preparar un buen pastel de tres leches.
Aquí te damos seis recomendaciones para fomentar un debate positivo en tu equipo:
1. Fomenta un ambiente de respeto: Asegúrate de que todos los miembros del equipo sientan que sus opiniones son valoradas y respetadas, incluso si no están de acuerdo con ellas.
Por ejemplo, si alguien presenta una idea que no estás de acuerdo, no la rechaces de inmediato. Escucha sus argumentos y exprésate de manera respetuosa y constructiva.
"Fomenta un ambiente de respeto, pero tampoco te vayas al otro extremo y termines pareciendo un maestro de yoga. No tienes que hablar en voz baja y decir "namaste" cada vez que alguien habla".
2. Anima a la gente a participar: Haz preguntas y anima a tu equipo a compartir sus pensamientos y opiniones. Recuerda que la diversidad de ideas es clave para llegar a soluciones informadas.
Por ejemplo, si estás liderando una sesión de lluvia de ideas, asegúrate de dar la oportunidad a todos los miembros del equipo de expresar sus ideas, incluso si son tímidos o callados.
"Anima a la gente a participar, pero no a todos a la vez. No queremos un debate a gritos estilo programa de televisión".
3. Escucha activamente: Cuando alguien está hablando, asegúrate de prestar atención y escuchar de manera activa. Haz preguntas y pide aclaraciones si es necesario.
Por ejemplo, si alguien está presentando una idea, no te distraigas con el teléfono o con la vista perdida. Presta atención y haz preguntas relevantes para entender mejor su punto de vista.
"Escucha activamente y pregunta, pero no te conviertas en un detective de novela negra. No tienes que hacer preguntas sobre cada pequeño detalle".
4. Fomenta el debate, no la discusión: Es importante diferenciar entre debate y discusión. El debate implica discutir las ideas y llegar a soluciones informadas, mientras que la discusión se centra en ganar y perder.
Por ejemplo, si alguien presenta una idea que no estás de acuerdo, no hagas una crítica destructiva, sino fomenta un diálogo constructivo para llegar a una solución informada.
"Fomenta el debate, no la discusión, pero tampoco te vayas al otro extremo y termines pareciendo un moderador de debate político. No tienes que usar corbata ni presentar a los candidatos".
5. Busca puntos en común: En lugar de centrarte en las diferencias, busca puntos en común entre las diferentes perspectivas. Identifica los objetivos y metas compartidos y trabaja juntos para alcanzarlos.
Por ejemplo, si dos personas tienen opiniones opuestas sobre una decisión, busca un punto en común para trabajar en conjunto.
"Busca puntos en común, pero no los fuerces. Si no hay nada en común, busca otras soluciones".
6. Evita las emociones negativas: El debate positivo no significa que todos tienen que estar de acuerdo todo el tiempo. Sin embargo, es importante evitar las emociones negativas, como el enojo o el resentimiento, que pueden afectar la calidad del debate.
Por ejemplo, si alguien presenta una idea que no te gusta, evita reaccionar con enojo o frustración. En su lugar, haz preguntas para entender mejor su perspectiva.
"Evita las emociones negativas, pero no te conviertas en un porrista. Todos tenemos emociones, pero es importante controlarlas".
7. Celebra el aprendizaje: Al final del día, el debate positivo es una oportunidad para aprender de las perspectivas de los demás y mejorar como equipo. Celebra el aprendizaje y los avances que hayan logrado juntos.
Por ejemplo, si el equipo llega a una solución informada y bien pensada después del debate, celebra los esfuerzos y los aprendizajes del equipo.
"Celebra el aprendizaje, pero no lances fuegos artificiales. Todavía hay mucho por hacer".
Recuerda que un debate positivo puede ser un reto, pero también una gran oportunidad para aprender y crecer como líder. Al seguir estas recomendaciones, podrás crear un ambiente de trabajo más colaborativo, creativo y efectivo para tu equipo.
¡Y recuerda mantener el humor en la discusión, porque una risa oportuna puede mejorar cualquier situación!
7. RIESGOS

¡Arriésgate!, pero sé osado y no temerario. Evalúa y considera los riesgos asociados con cada opción y determina la mejor solución para tu equipo y/u organización.
No queremos vernos más temerosos que un gato frente a un pepino, ¿verdad?
¡No te asustes ante los riesgos, evalúalos con calma y toma una decisión informada!
En la vida y en el liderazgo, muchas veces hay que tomar riesgos para obtener grandes recompensas. Como dijo alguna vez un sabio: "sin riesgo no hay ganancia, y sin ganancia no hay razón para estar en el negocio".
Aquí te dejo algunas recomendaciones para evaluar y considerar los riesgos:
1. Haz un análisis: Antes de tomar una decisión importante, haz un análisis de riesgos para identificar los posibles escenarios y las consecuencias de cada uno. Utiliza esa información para determinar la mejor solución para tu equipo y/u organización.
Por ejemplo, si estás pensando en lanzar un nuevo producto, considera los posibles riesgos asociados con la producción, el marketing, la distribución, etc.
"Haz un análisis de riesgos, pero no te vayas al extremo de pensar en todos los escenarios posibles. A veces, es mejor tomar el riesgo y correrlo con osadía".
2. Considera el peor escenario: Cuando evalúes los riesgos, considera el peor escenario posible. ¿Qué pasaría si las cosas no salen como esperas? ¿Estás preparado para enfrentar los desafíos que se presenten?
Por ejemplo, si estás pensando en expandir tu negocio a otro país, considera lo que pasaría si la economía del país se desplomara o cambiara de manera drástica.
"Considera el peor escenario, pero no te quedes atrapado en el miedo. Recuerda que el éxito requiere tomar riesgos".
3. Ten un plan B: Siempre ten un plan B en caso de que las cosas no salgan como lo planeaste. Asegúrate de tener un plan de contingencia para mitigar los riesgos y minimizar las pérdidas.
Por ejemplo, si estás invirtiendo en una nueva tecnología, ten un plan de contingencia en caso de que la tecnología no funcione como se espera.
"Ten un Plan B, pero no te quedes pegado en él. A veces, es necesario un Plan C".
4. Conoce tus límites: Sé consciente de tus límites y no te arriesgues más allá de lo que puedes manejar. No seas temerario y toma riesgos calculados.
Por ejemplo, si no tienes experiencia en un área específica, no te arriesgues a tomar decisiones importantes en esa área sin buscar la orientación adecuada.
"Conoce tus límites, pero no te pongas límites. No te detengas por miedo a lo desconocido".
5. Busca el equilibrio: Encuentra el equilibrio entre tomar riesgos y ser cauteloso. No te quedes atrapado en la indecisión, pero tampoco tomes riesgos imprudentes.
Por ejemplo, si estás considerando una nueva estrategia de marketing, encuentra el equilibrio entre la innovación y la seguridad.
"Busca el equilibrio, pero no te conviertas en un funambulista. A veces, un pequeño paso hacia adelante puede ser el primer paso hacia el éxito".
6. Comunica claramente tus decisiones: Después de evaluar todas las opciones y considerar los riesgos y consecuencias, es importante comunicar claramente tus decisiones a tu equipo y/u organización. Explica cómo llegaste a esa decisión y por qué crees que es la mejor opción.
Por ejemplo, si decides que tu equipo debe seguir una nueva estrategia, comunica claramente los pasos necesarios para implementarla y cómo afectará a la organización en general.
"Comunica claramente tus decisiones, pero no lo hagas como si estuvieras dando una conferencia de prensa. Usa un lenguaje claro y directo para que todos puedan entender".
Recuerda que el liderazgo con pensamiento crítico no es una habilidad innata, sino que se puede desarrollar con práctica y perseverancia. Si te enfocas en implementar estas recomendaciones, podrás tomar decisiones informadas y efectivas para el bienestar de tu equipo y/u organización.
Y, como dijo el sabio: "no tengas miedo de arriesgarte, pero tampoco te lances al vacío sin una cuerda de seguridad". Así que evalúa los riesgos, toma decisiones informadas y prepárate para el éxito, ¡pero siempre con un toque de humor en el camino!
8. CREATIVIDAD

Piensa fuera de la caja y busca soluciones innovadoras y efectivas para los problemas que enfrenta tu equipo y/u organización.
Si no lo haces, corres el riesgo de ser más aburrido que un lunes por la mañana, ji ji.
¡Bienvenido(a) al maravilloso mundo de la creatividad! Donde las ideas fluyen como el agua de un río y la solución a los problemas está a solo un pensamiento fuera de la caja. Es hora de dejar atrás la monotonía y la rutina, y darle paso a la innovación y la originalidad.
Aquí hay algunas recomendaciones para desarrollar tu creatividad como líder con pensamiento crítico:
1. Rompe las reglas: Atrévete a cuestionar las normas establecidas y busca nuevas formas de hacer las cosas. Como líder, tienes la libertad de innovar y proponer cambios.
Por ejemplo, si la empresa siempre ha utilizado un enfoque tradicional para el marketing, como el de guerrilla, piensa en una estrategia completamente diferente para sorprender a tu público objetivo, como usar realidad aumentada para que la gente se pruebe la ropa antes de comprarla.
"Rompe las reglas, pero no te vuelvas un anarquista corporativo. Al final del día, la empresa sigue necesitando hacer negocios".
2. Haz brainstorming: Reúne a tu equipo y realicen una sesión de lluvia de ideas para generar nuevas ideas y soluciones. Fomenta la participación activa de todos los miembros del equipo y deja que la creatividad fluya.
Por ejemplo, si están tratando de resolver un problema de producción, invita a todo el equipo de producción para que compartan sus ideas.
"Haz brainstorming, pero no te olvides de que tienes la última palabra. Al final del día, eres el líder y debes tomar una decisión informada".
3. Abre tus sentidos: Mantén tus ojos y oídos abiertos y presta atención a todo lo que sucede a tu alrededor. A veces, las mejores ideas y soluciones se encuentran en los lugares menos esperados y hasta puedes olerlos, sentirlos y comerlos.
Por ejemplo, si estás tratando de encontrar una solución creativa para un problema, presta atención a lo que están haciendo otras empresas y cómo resuelven problemas similares. Incluso de empresas y ramos totalmente distintos al tuyo. En un entrenamiento que nosotros damos sobre coaching creativo, les pedimos a los participantes que elaboren estrategias para una funeraria, un panteón o un cohete que va al planeta Plutón; sí, ese que ya no existe, según.
"Sé observador, pero no te conviertas en un espía corporativo o plagiador. No te metas en problemas por tratar de imitar a la competencia".
4. Haz conexiones: Encuentra formas de conectar ideas aparentemente no relacionadas para crear soluciones innovadoras. La creatividad surge de la combinación de diferentes elementos y conceptos.
Por ejemplo, si quieres lanzar un nuevo producto, piensa en cómo podrías combinar diferentes características para crear algo completamente nuevo. ¿Sabes cómo se creó el sandwich, por ejemplo? Voy a extender un poco el tema, pero te cuento brevemente la historia porque es extraordinaria y muy ilustrativa para este tema:
La Historia del Sandwich: Se cuenta fue inventado en el siglo XVIII por John Montagu, el cuarto conde de Sandwich, en Inglaterra. Se dice que Montagu era un jugador empedernido que no quería detener ni un instante su juego para comer, por lo que acostumbraba pedir a sus sirvientes que le trajeran un trozo de carne y rebanadas de pan para poder comer mientras jugaba. Montagu cogía la carne, la metía entre dos rebanadas de pan y se la comía mientras seguía jugando.
La idea de Montagu fue tan popular que otros jugadores comenzaron a pedir "lo mismo que Sandwich", lo que dio lugar al nombre del bocadillo. Con el tiempo, el sandwich se popularizó en todo el mundo y se convirtió en uno de los alimentos más populares y versátiles que existen, con una variedad de ingredientes y formas de preparación que satisfacen a todo tipo de gustos y preferencias.
¿Verdad o mentira? ¡Qué importa! La historia es extraordinaria y de eso se trata este punto, de ser creativo con inteligencia y conectar ideas.
"Haz conexiones, pero no te vuelvas un Frankenstein corporativo. Asegúrate de que las ideas y características que estás combinando son compatibles".
5. Experimenta: Prueba nuevas ideas y soluciones, incluso si parecen arriesgadas o fuera de lo común. A veces, las ideas más locas son las que terminan funcionando mejor.
Por ejemplo, si estás buscando una forma creativa de motivar a tu equipo, piensa en algo fuera de lo común, como organizar un juego o una actividad divertida que incluso nadie entienda. Puntualiza que es un juego, si no, terminarás creando confusión en lugar de diversión.
"Experimenta, pero no te conviertas en un científico loco corporativo. Asegúrate de que tus experimentos sean seguros y respeten las políticas de la empresa".
6. Usa el pensamiento lateral: El pensamiento lateral es una técnica que te permite encontrar soluciones creativas a problemas aparentemente insolubles. Consiste en pensar de manera no convencional y buscar soluciones fuera de lo común.
Por ejemplo, si estás tratando de encontrar una manera de reducir los costos de producción, en lugar de simplemente reducir el personal o los salarios, podrías pensar en cambiar el proceso de producción o buscar nuevas formas de hacer las cosas.
"Usa el pensamiento lateral, pero no te vayas al extremo de parecer un mago. No es cuestión de sacar un conejo del sombrero, sino de encontrar soluciones efectivas".
Recuerda que la creatividad no es solo para los artistas. Todos podemos ser creativos en nuestras vidas y en nuestro trabajo. Si te enfocas en desarrollar tu creatividad y la de tu equipo, podrás encontrar soluciones innovadoras y efectivas para los problemas que enfrentas como líder.
Y como dijo Albert Einstein: "La creatividad es la inteligencia divirtiéndose". Así que diviértete, sé creativo(a) y lidera con pensamiento crítico para alcanzar tus objetivos y metas. ¡Y no olvides agregar un toque de humor en el camino!
9. FLEXIBILIDAD

Reconoce que las circunstancias pueden cambiar y prepárate para ajustar tus planes y estrategias según sea necesario.
Si no lo haces, corres el riesgo de ser más rígido que una tabla de planchar, je je.
Ser un líder con pensamiento crítico, también significa reconocer que las cosas pueden cambiar en cualquier momento y ser como un(a) contorsionista capaz de adaptarse a cualquier situación y retorcerse según sea necesario. Aunque, por supuesto, no necesitas la habilidad para doblarte y meterte en una caja de zapatos (aunque no estaría mal, ¡sería un gran truco para la fiesta de talentos de la oficina!).
Para ser un líder flexible, aquí hay algunas recomendaciones:
1. Mantén una mente abierta: Acepta que las cosas pueden cambiar y no te aferrés demasiado a tus planes y estrategias. Mantén una mente abierta y prepárate para ajustar tus planes según sea necesario.
Por ejemplo, si surge una emergencia que requiere que cambies tus planes para el día, no te estreses. En lugar de eso, ajusta tu horario y sigue adelante.
"Mantén una mente abierta, pero no te vayas a convertir en un hippie que vive en una comuna. Mantén un equilibrio saludable entre lo que planeas y lo que surge".
2. Acepta el cambio y sé flexible: La vida es como una montaña rusa, llena de altibajos y cambios impredecibles. Aprende a aceptar el cambio y sé flexible en tu enfoque para manejar cualquier situación que se presente.
Por ejemplo, si un proyecto importante se cancela repentinamente, no te desesperes. Ajusta tus planes y estrategias para abordar la situación de manera efectiva.
"Sé adaptable, pero no te vayas al extremo de volverte como "Plastic Man". No es necesario que te estires tanto".
3. Sé paciente: A veces, la flexibilidad también significa ser paciente. Aprende a esperar y ser paciente mientras las cosas se resuelven.
Por ejemplo, si tienes que esperar para obtener información importante antes de tomar una decisión, sé paciente y no te precipites.
"Sé paciente, pero no te vayas al extremo de ser como un buda en una montaña. La paciencia es buena, pero también es importante actuar cuando es necesario".
4. Sé proactivo: Anticipa los cambios y prepara planes de contingencia para situaciones inesperadas. Sé proactivo en lugar de reactivo.
Por ejemplo, si sabes que el clima puede ser un factor que afecte un proyecto, prepara planes de contingencia para manejarlo en caso de que se presente un problema.
"Sé proactivo, pero no te vayas al extremo de ser un "pájaro carpintero" que siempre está picando el árbol. No es necesario que te prepares para todo".
5. Aprende de la experiencia: Utiliza la experiencia para aprender y mejorar. Si algo no funciona, no te rindas, utiliza esa experiencia para hacerlo mejor la próxima vez.
Por ejemplo, si un enfoque en particular no funciona en un proyecto, utiliza esa experiencia para mejorar y encontrar un enfoque diferente o aplicar la idea en otro reto.
"Aprende de la experiencia, pero no te vayas al extremo de ser un libro de historia. La experiencia es buena, pero también es importante avanzar".
6. Adapta tu estilo y sé un líder inspirador: Reconoce que diferentes situaciones requieren diferentes estilos de liderazgo. Sé flexible en tu enfoque y adapta tu estilo de liderazgo según sea necesario para manejar las situaciones de manera efectiva. Inspira a tu equipo a ser flexible también y adaptarse a los cambios. Animales a estar abiertos a nuevas ideas y a encontrar soluciones creativas.
Por ejemplo, si estás liderando a un equipo nuevo, puede ser necesario adoptar un estilo más directivo al principio para establecer la dirección y la responsabilidad del equipo, y posteriormente ir adaptando tu estilo a uno más colaborativo para integrarlos a la dinámica de aprendizaje.
"Adapta tu estilo de liderazgo, pero no te conviertas en un camaleón. Mantén tu personalidad y valores intactos".
7. Toma cursos: Toma cursos y certificaciones para mejorar tus habilidades y conocimientos en áreas clave para tu trabajo.
Por ejemplo, si quieres mejorar tus habilidades en marketing digital, considera tomar un curso en línea para aprender más.
"Toma cursos, pero no te quedes sólo con los que te gustan. A veces hay que tomar cursos aburridos para mejorar como líder".
8. Busca mentores: Busca a líderes en tu campo que puedan servir como mentores y enseñarte nuevas habilidades y conocimientos.
Por ejemplo, si quieres mejorar tus habilidades de liderazgo en el equipo, busca a un líder experimentado que pueda enseñarte nuevas técnicas.
"Busca mentores, pero no te conviertas en un acosador. No le envíes correos electrónicos a las 3 a.m. preguntando sobre la vida". En ese caso busca a un Coach, que no te responderá los mensajes a las 3 a.m. pero sí te ayudará a equilibrar tu vida personal y profesional.
Recuerda que ser un buen líder no significa ser inflexible y aferrarte a un plan sin importar qué tanto puede impactar. Mantén una mente abierta y flexible, y estarás mejor preparado para liderar a tu equipo hacia el éxito. Y, por supuesto, no olvides tener un poco de humor en el camino, ¡después de todo, reírse de uno mismo(a) también es una forma de ser flexible!
10. COMUNICACIÓN CLARA Y PRECISA

Comunica claramente tu proceso de pensamiento crítico y las decisiones que has tomado basadas en datos y análisis para que tu equipo comprenda cómo llegaste a esa conclusión.
Fomenta una cultura de comunicación abierta y efectiva en tu equipo, donde se valore la expresión de diferentes perspectivas y se trabaje en comunidad para llegar a soluciones informadas y bien pensadas.
¡No confundas a tu equipo, comunica de manera clara y precisa para que todos estén alineados y puedan trabajar juntos hacia los objetivos de la organización! Pero no hables como un libro de texto, utiliza un lenguaje claro y sencillo para que tu equipo pueda entender.
Si no lo haces, corres el riesgo de ser más confuso que un menú en un restaurante de comida rápida, más confuso que un acertijo en chino o más incomprensible que las instrucciones para armar un mueble de IKEA, je je.
¡No dejes a tu equipo perdido en un laberinto de información, comunica de manera clara y precisa para que todos puedan entender y trabajar juntos hacia los objetivos de la organización!
Comunicar con claridad y precisión es fundamental para liderar con pensamiento crítico. Si no puedes transmitir tus ideas de manera efectiva, es difícil que tu equipo o colegas comprendan cómo llegaste a ciertas conclusiones. Y sin comprensión, no hay colaboración ni avance. Aunque algunos líderes piensan que el lenguaje corporal y la mirada son suficientes para comunicar sus ideas, la verdad es que necesitamos palabras para ser precisos. Y sin claridad, el caos y la confusión pueden reinar.
Aquí te presento seis recomendaciones para mejorar la comunicación clara y precisa:
1. Sé claro y conciso: Al comunicar tus ideas, utiliza un lenguaje claro y conciso para que tus mensajes sean entendidos de manera efectiva.
Por ejemplo, si estás dando instrucciones para un proyecto, asegúrate de ser específico y de que todos entiendan lo que se espera.
"Sé claro y conciso, pero no te conviertas en un robot. No seas tan preciso que pierdas la conexión humana".
2. Conoce a tu audiencia: Asegúrate de conocer a tu audiencia y adaptar tu comunicación a sus necesidades y comprensión.
Por ejemplo, si estás presentando un informe a un grupo de colegas, asegúrate de que la información sea presentada de manera clara y accesible para ellos.
"Conoce a tu audiencia, pero no hagas presuposiciones. Pregúntales qué es lo que necesitan para que puedas presentar la información de manera efectiva".
3. Sé visual: A menudo, la comunicación visual puede ser más efectiva que las palabras. Utiliza diagramas, gráficas y tablas para ilustrar tus ideas.
Por ejemplo, si estás presentando un plan de acción, utiliza una gráfica para demostrar cómo se llevará a cabo el proyecto.
"Sé visual, pero no te conviertas en un artista abstracto. Tus gráficas deben ser entendibles y atractivas para tu audiencia".
4. Sé consistente: Asegúrate de ser consistente en tu comunicación para que todos comprendan tu enfoque y tus expectativas.
Por ejemplo, si siempre comunicas tus objetivos de la misma manera, tu equipo se familiarizará con tu estilo de comunicación y será más fácil para ellos entender tus expectativas.
"Sé consistente, pero no te vuelvas un "obstinado". Asegúrate de ser consistente en lo que es importante, pero también de ser flexible cuando sea necesario".
5. Practica la empatía: Trata de ver las cosas desde la perspectiva de tu audiencia y adapta tu comunicación en consecuencia.
Por ejemplo, si estás comunicando una mala noticia, muestra empatía y asegúrate de que tu audiencia se sienta escuchada y comprendida.
"Practica la empatía, pero no te vuelvas un psicólogo. Muestra empatía, pero no pierdas el enfoque en la comunicación clara y precisa".
6. Crea un ambiente de confianza: Para que tu equipo se sienta cómodo compartiendo sus perspectivas y opiniones contigo, es importante crear un ambiente de confianza. Demuestra que valoras sus aportes y respeta sus puntos de vista, incluso si no estás de acuerdo con ellos.
Por ejemplo, si alguien comparte una idea que no te convence, no la rechaces inmediatamente. En lugar de eso, escucha con atención y haz preguntas para entender mejor su punto de vista.
"Crea un ambiente de confianza, pero no te conviertas en el amigo que nunca dice la verdad. Siempre es importante mantener la objetividad y tomar decisiones basadas en datos y análisis".
Recuerda que la comunicación clara y precisa es clave para liderar con pensamiento crítico. Si te enfocas en estas recomendaciones, podrás crear un ambiente de confianza y trabajo en equipo en el que todos puedan contribuir y trabajar juntos hacia el éxito de la organización. Y, como dijo el famoso filósofo Sócrates: "habla para que yo te vea". Así que ¡hazte ver como un líder comunicador y efectivo!
CONCLUSIÓN

El Liderazgo con Pensamiento Crítico es una habilidad vital para cualquier líder que desee tomar decisiones informadas y efectivas para su equipo y/u organización. Implica utilizar el Pensamiento Crítico y el razonamiento lógico para evaluar información de manera objetiva, analítica y reflexiva, considerar múltiples perspectivas, evaluar riesgos y consecuencias, y comunicar claramente el proceso de pensamiento y las decisiones tomadas.
Al aplicar el liderazgo con pensamiento crítico, los líderes pueden enfrentar situaciones complejas con confianza y liderar con éxito hacia el logro de objetivos y metas.
El liderazgo con Pensamiento Crítico es como ser un detective de la vida laboral: se trata de analizar la información, investigar diferentes perspectivas y tomar decisiones informadas para resolver el caso (o situación). Pero a diferencia de una película de detectives, aquí no siempre hay un final feliz, así que asegúrate de liderar con inteligencia y tener una buena dosis de creatividad y sentido del humor para enfrentar cualquier situación y liderar con éxito.
"Mucho éxito y Muchas sonrisas"
Al igual que en mis anteriores y en mis futuros artículos, deseo que esta información te sea de utilidad y por favor sigamos recordando la información siguiente que es lo que nos permite sustentar nuestra propuesta de liderazgo para mortales.
¡Mucho éxito!
Recuerda:

Todos tenemos un camino recorrido y un camino por recorrer. Cada camino va de un punto A, a un punto B. El punto A es donde comienzas y te emocionas con la idea de llegar al punto B. El punto B, es donde terminas y descubres la esencia del éxito.
Pero ni el punto A ni el punto B, son lo que realmente eres ni encontrarás ahí la trascendencia. Lo que realmente eres y lo que te hará grande, es lo que has dejado en el camino.
Las huellas de tu tropezar y tu andar, son las que te convierten en un(a) verdadero líder, y eso te hace inigualable, único(a) e irrepetible.
Soy Víctor Hugo Narváez y uno de mis propósitos esenciales es ayudarte a que tu camino como líder, sea de máxima realización y trascendencia.
Búscame para ayudarte a mejorar en tu gestión como líder o el de tu equipo, pero sobre todo, me gustaría reunirme contigo de mortal a mortal y juntos crear una estrategia que te permita disfrutar el camino que te llevará del punto A al punto B en tu gestión como líder de trascendencia.
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¿Caminamos juntos?
¡Hasta pronto!
RECORDATORIO: Este espacio no es para expertos que creen que ya lo saben todo y se sienten Dioses, sino para verdaderos líderes con los pies en la tierra. Líderes que entienden que son mortales y que siempre pueden aprender algo distinto o incluso de mayor utilidad a lo que ya saben.
De ahí el nombre de nuestro espacio: "Liderazgo para Mortales".





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